Nuestros Candidatos a las Municipales: Juan Miguel Mendoza



Nacido en Granada en 1967 y criado en el barrio del Zaidín, en el seno de una modesta y feliz familia de clase media que sacaba adelante como podía mi padre, ordenanza municipal, y los sudores de mi madre, ama de casa e ingeniera financiera que, cuando podía, llegaba a fin de mes sin muchas deudas apuntadas en las libretas de los tenderos del barrio. Era la crisis de los 70.
Poco práctico para algunos asuntos, decidí estudiar la carrera de Geografía e Historia pese a los malos augurios de familiares y conocidos que pronosticaban que terminaría con el título y vendiendo zapatos en la “marcha verde”. Me licencié en 1990, y dadas las pocas expectativas de plazas en oposiciones para profesorado de secundaria comencé estudios de Doctorado para
matar el tiempo, y me fui un año a Gran Bretaña con una de las primeras becas Erasmus. Era la crisis de los 90. Nunca podré pagar el esfuerzo y sacrificio que hicieron mis padres para que
esto fuera posible.
Aprobada la oposición como profesor de Geografía e Historia en 1994, ya puesto, terminé la Tesis y en 1996 obtuve el título de Doctor en Historia Medieval, con distinción de Premio Extraordinario. El título queda muy bien en el salón de mi madre y le sirve para presumir con las vecinas.
Durante nueve años trabajé en centros docentes de la provincia de Almería: Sorbas y Vera; y acostumbrado a la vida plácida rural en mi intento de retorno a mi tierra aposté por Alfacar, donde resido desde 2007 y donde ha nacido mi hija, a la que pretendo criar aquí porque lo que tiene esta tierra no se encuentra fácilmente en otros sitios. Desde ese año de 2007 trabajo como profesor de Geografía e Historia en el IES Emilio Muñoz de Cogollos Vega y, temporalmente, desde hace dos años intento hacer de Director del centro lo mejor que puedo.
No he tenido militancia política alguna, aunque no por falta de interés en los asuntos políticos.
Mi falta de fe en el sistema bipartidista en el que he vivido todo este tiempo me hizo adoptar posiciones de desapego y crítica al poder, le toque a quien le toque. Ahora, con una hija que criar y una situación que socialmente me parece insostenible, pese a encontrarme acomodado en una posición de “no sufrimiento personal”, he decidido dar un paso y colaborar, en la medida de mis posibilidades, a que la gente que lo está pasando mal tenga más apoyo y oportunidades, y a que se pueda hacer una política que mire menos los intereses de partido y piense más en las personas y en sus necesidades, que vaya de abajo arriba y que sume aportaciones de toda la gente que piensa en lo que puede ofrecer y no en lo que puede ganar.
Por eso me sumé al círculo de PODEMOS en Alfacar, en la esperanza de que sea el germen de una acción política más sincera y más justa en cada pueblo, en cada ciudad, en cada Autonomía y, pudiendo, en todo el país.
Mis mayores campos de preocupación, y en los que creo que puedo aportar trabajo y algo de conocimiento, son la Educación, por supuesto, la cultura, el patrimonio y el medio ambiente.
Mis sueño para Alfacar: Que algún día pueda contar con una Universidad Popular que mantenga y difunda su rico patrimonio cultural y etnográfico y que estos recursos puedan servir para crear oportunidades laborales y aumentar el bienestar económico de sus vecinos. Y lo que haga falta.