Respuesta a las declaraciones de la Consejera de Educación sobre el comedor en el CEIP Marín Ocete


El pasado 16 de Mayo la Consejera de Educación fue preguntada en el parlamento andaluz por el cumplimiento de la promesa sobre la construcción de un nuevo aulario en el Ceip Marín Ocete. Recordemos que esta promesa data de 2007 y que fue reiterada en 2016 a raíz de las movilizaciones de la comunidad escolar en contra de la supresión de unidades en el mencionado centro.
La consejera se niega a poner fecha al cumplimiento de la promesa hecha hace más de 10 años sobre la construcción del aulario. En un alarde de desfachatez declara que si le pone fecha luego podrían echarle en cara el incumplimiento de esa promesa. A esta falta de compromiso con las familias de Alfacar le llama  prudencia. Nosotros creemos que es simplemente incompetencia y falta de respeto a las familias del pueblo.
Miente cuando dice que la Delegación de Educación ha atendido a las medidas prioritarias que la comunidad educativa demandaba. Lo que se solicitaba en aquellas movilizaciones era la creación de un comedor escolar en el “Marín Ocete”. El éxito del comedor del Alfaguarilla demuestra, que en contra de lo que decía entonces el Ayuntamiento, también allí existía esa necesidad de conciliación. Casi un tercio de alumnos matriculados en ese centro han solicitado plaza de comedor y muchos de ellos han quedado fuera o en lista de espera. Téngase en cuenta que el comedor escolar dispone únicamente de veinte plazas cuando lo habitual, incluso en centros línea uno, son ochenta. Reclamamos desde aquí el aumento de plazas de comedor del  Alfaguarilla de tal manera que se puedan satisfacer las necesidades de conciliación de TODAS las familias.
La consejera dice que el delegado de educación está en conversaciones con el Ayuntamiento para aumentar las plazas de comedor escolar en el Marín Ocete. Como podrían aumentarse si ni siquiera existe tal comedor.
Vuelve a mentir cuando dice que “en la localidad de Alfacar, al igual que el resto de Andalucía, tiene garantizadas para su familia plaza en el sistema educativo y en servicios complementarios”. Y no es verdad porque numerosas familias de Alfacar no tienen acceso a esos servicios que por otro lado no existen.
Entre tanto, desde las movilizaciones de 2016, serán cuatro las unidades escolares que se supriman en el CEIP Marín Ocete. A este paso la construcción del nuevo aulario va a ser innecesaria. El traslado de alumnado a otros centros de la capital, o incluso de pueblos cercanos con menos habitantes pero que si ofertan servicios complementarios,  está desangrando este centro. Nuestro grupo presentará en el próximo pleno una moción instando al equipo de gobierno la adecuación de una de las aulas que han quedado vacías como comedor escolar. El gasto es relativamente pequeño y podría permitir, si hay buena voluntad por parte del Ayuntamiento y de la administración educativa, disponer de plazas de comedor para el próximo año. Esperamos que todas las fuerzas políticas apoyen esta medida transitoria en tanto que se construye el prometido aulario.